La Coloma
y la playa Las Canas
Acerca
de Antonio Núñez Jiménez
Catálogo
parcial de la obra de Tranquilino Sandalio de
Noda
Información
sobre Genealogía
Descendientes de Tranquilino Sandalio de Noda
en la Ciudad
En mi correo anterior cuyo asunto era “62 opiniones dadas sobre mis primeros correos del año 2009 acerca de la necesidad de enmendar dislates historiográficos pinareños”
Casi al final trasladé lo que una persona me escribió:
“Gerardo, ahora te pregunto, si pinar no tiene los 140 que dice el
periódico ¿cuántos años tienen entonces?”
Y eso justifica la presente respuesta:
1-En el Archivo Nacional de Historia hay un documento, un folleto, que mandó imprimir el Gobierno Interventor Norteamericano en 1899 acerca del origen de las ciudades y villas cubanas en que se lee que Pinar del Río existe desde 1571 y que su fundador es Melchor de Rojas.
2-En nuestro Archivo Provincial de Historia hay más de un documento en que se reconoce tal fecha como el origen de Pinar del Río... sobre todo porque el Secretario del Ayuntamiento, el investigador Nicolás Martínez Suárez, es el primero de los publicistas pinareños que ha hecho la divulgación de tal dato histórico. Así lo escribió en más de una ocasión también en su periódico, antes de 1905; es decir, hace más de cien años; y ese señor, (de mucho prestigio entre los longevos de hoy que lo conocieron y me han hablado de él), manejaba una documentación muy valiosa, lamentablemente perdida en su mayor parte...
3-En nuestra Biblioteca Provincial encontré, en el Tomo I de Cultura Cubana, el dedicado por Adolfo Dollero a la provincia de Pinar del Río, que da la misma información: Pinar del Río fue fundado en 1571 por Melchor de Rojas.
4-También puede usted leer en la Biblioteca, en el diccionario enciclopédico, la Enciclopedia Universal Ilustrada (publicada en Barcelona) en su tomo 44, página 980, cuando repite la frase “Pinar del Río fue fundada en 1571 por Melchor de Rojas”.
5-Y la Enciclopedia Popular Cubana (también existente en nuestra Biblioteca Provincial) al hablar de la Ciudad de Pinar del Río dice lo mismo: “Pinar del Río fue fundada en 1571 por Melchor de Rojas”…
DE MANERA QUE NO SOY YO QUIEN DICE QUE PINAR DEL RÍO FUE FUNDADA
DE MANERA QUE NO SOY YO QUIEN DA ESA FECHA POR PRIMERA VEZ
ESA VERDAD HISTÓRICA HA SIDO DIVULGADA CON ANTERIORIDADQUE
LA EXPRESIÓN FUNDACIÓN ES UN EUFEMISMO
–COMO LO ES EN EL MAYOR NÚMERO DE CASOS QUE NADIE CRITICA, PORQUE NI SIQUIERA LA HABANA FUE “ CIUDAD FUNDADA” EL 16 DE NOVIEMBRE DE 1519-
Y QUE NO HE SIDO YO QUIEN HA USADO ESE TÉRMINO
QUE NO FUI EL PRIMERO EN MENCIONAR A MELCHOR DE ROJAS
QUE NO FUI EL PRIMERO EN INDICAR QUE PINAR DEL RÍO NACE EN 1571
QUE SÍ HE SIDO EL PRIMERO EN IDENTIFICAR ADEMÁS DEL AÑO, EL MES Y EL DÍA EN QUE TAL ACONTECIMIENTO OCURRIÓ QUE SÍ FUI EL COMPAÑERO QUE POR PRIMERA VEZ HE DADO A CONOCER EL DOCUMENTO QUE DA LA PRIMERA NOTICIA SOBRE PINAR DEL RÍO
QUE MI MODESTA CONTRIBUCIÓN ES HABER ENCONTRADO EL ACTA DE CABILDO Y HABERLA DIVULGADO JUNTO A SU NOTA MARGINAL
ES DECIR, QUE SIMPLEMENTE HE SOCIALIZADO LA INFORMACIÓN DE UN DESCUBRIMIENTO MÍNIMO, DE UN GRANITO DE ARENA, QUE ENRIQUECE SIN EMBARGO LA HISTORIOGRAFÍA PINAREÑA.
Esta primera noticia, estos primeros documentos, me llevaron desde el siglo pasado, en 1997 (se cumplían 130 años de aquel otro documento que oficializaba nuestra condición de ciudad) a escribir al respecto lo que he recogido en el artículo “Un Hito importante en la historia de Pinar del Río”. Texto que variándolo cada año he publicado desde que existe mi sitio en internet y puede leerse la versión de este año – en la ONCENA ocasión en que la escribo- en el sitio del portal de la Cultura pinareña www.pinarte.cult.cu o en mi sitio web Estampas de la Vueltabajo www.pinarte.cult.cu/gerardo_ortega/index.htm (además, se la anexo al presente).
PERO LE CUENTO LA HISTORIA
Además de estas referencias escritas, pudiera agregar otras tres o cuatro que se encuentran en artículos diversos, también en nuestra Biblioteca Provincial. Pero, para no hacer más extenso este documento sólo transcribo lo que escribí desde 1999 y fue publicado en el tabloide Nuestra Historia, en soporte digital de Guerrillero inauguró su página WEB y lo publicó la Revista Cauce.
...” y encontré en el libro Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana, de la Colección Documentos para la Historia de Cuba, dirigida por Emilio Roig de Leuchsenring, Historiador de la Ciudad de La Habana (Tomo II, años 1566-1574) del año 1939; la información que traslado de su página 226:
“Cabildo, 18 de mayo de 1571... Alonso de Rojas vecino de esta villa digo que por haber un mes poco más o menos que por vuestras señorías fue hecha merced a mi hermano Diego de Soto de un sitio y de una sabana para vacas y puercos y el dicho mi hermano lo pidió para mi hijo Melchor de Rojas y le hizo el traspaso ante el presente escribano de dicha sabana que está desta villa treinta dos leguas o menos...”
Esta acta de Cabildo, de 1571, mencionando a Melchor de Rojas y a cierta merced que le fue traspasada por su tío, la cual se encontraba a 32 leguas de La Habana, me dio la pista a seguir y como en esa demanda se plantea que algo más de un mes atrás, se habían entregado esas tierras a Diego Soto, me dediqué a buscar entre las actas del Cabildo habanero correspondientes al mes de abril de 1571 y encontré el documento que a continuación expongo. (se respeta la ortografía):
“Cabildo 3 de abril de 1571, en la villa de San Cristobal de La Habana en tres del mes de abril de mil é quinientos é setenta é un años se juntaron á consulta é cabildo segun que lo han de uso é costumbre conviene á saber el Ylustre Señor Pedro Menendez Marquez gobernador por su Magestad desta isla é los señores Licenciados Diego de Cabrera teniente é Alonso Suárez de Toledo alcalde ordinario, é Baltasar de Barreda é Rodrigo Carreño regidores de ella é Alonso Rodriguez Alguacil mayor desta dicha villa con voz é voto en cabildo en presencia de mí el escribano de yuso escrito é lo que se proveyó en el dicho cabildo es el siguiente.
En este cabildo pidió Diego de Soto vecino desta villa por petición le hagan merced de una sabana que está en los términos del mayarí que nunca ha sido poblada ni descubierta hasta agora para poner un sitio de vacasy otro atento a que es vecino y á los servicios que ha hecho á su Magestad y que ha cuarenta años que aquí reside en esta villa é que es bien é pro desta dicha villa.
E los dichos Señores Justicia é Regidores digeron que le hacían é hicieron la dicha merced al dicho Diego de Soto de la dicha sabana sin perjuicio de tercero con que la pueble dentro de un año. –Pedro Menendez Marquez.- El Licenciado Cabrera. –Alonso Suárez de Toledo.- Baltasar Barreda.- Rodrigo Carreño.- Alonso Rodríguez.- Pasó ante mí Francisco Pérez de Borroto.”
NOTA MARGINAL (reconstruida):
“...(En)... dicha villa de... (la Ha)...bana en tres...?... del dicho mes... (de a)...bril del dicho año... (di)...cho Diego de Soto... (tras)...pasó la dicha... (merced)... de la dicha sa...(bana)...en el fué... (otorgado)... por el dicho... (ca)...bildo en Mechor de Rojas... (su)... sobrino para... (que)... el la pue...(ble y pueda)... gozar della... (con)...forme á la (merced)... é firmolo... (yo)... Martín Rodríguez vecino desta villa.- Diego de Soto.”
Sin duda, este es el documento que buscaba... en él se aclara que se trata de un lugar, de una sabana “que nunca ha sido poblada ni descubierta hasta agora”, (el hecho de que esté en los términos de Mayarí que el investigador Arturo Sorhegui ubica en el San Cristóbal de hoy, no debe preocuparnos, pues realmente debía atravesarse ese lugar, último conocido entonces, por tierra hacia occidente, para llegar al lugar que se describe); y bien se puntualiza además en el documento del 18 de mayo anteriormente comentado, que “dicha sabana, dicho lugar está “desta villa treinta dos leguas o menos”; y en esa dirección, a sotavento de La Habana, hacia el oeste, el Río Guamá estaba y está a unas treinta y dos leguas de distancia de La Habana. Y el propio Alonso de Rojas señala que él es dueño de San Felipe, cuatro leguas antes de llegar a ese lugar...lo cual ratificará el primer historiador de Cuba , el Obispo Ilustrado Pedro Agustín Morell de Santa Cruz durante su visita pastoral en 1755.
Si la Historia comienza con el documento: la Historia de Pinar del Río, el origen del cual surge esta Ciudad, es el 3 de abril de 1571. A partir del sitio fundacional al cual nos referimos el pasado 1 de julio de 2005 en taller de la Ciudad en presencia de las autoridades municipales.
Fui más consecuente con los principios democráticos y participativos de nuestra sociedad, posibilitando la pluridad de criterios y exhortando al análisis de nuestro proceso histórico local al entregar por escrito a las autoridades municipales este texto que luego sería publicado en El Explorador:
Si se trata de una fecha para precisar cierto poblamiento del lugar, en ese sitio fundacional que brinda la tenencia de la tierra desde 1571, sería adecuado pensar en el 2 de agosto de 1699. Fecha que adopta la iglesia católica desde hace varios años, presentando documento in situ como aval; y que ha sido recogida en el Libro de Historia de Cuba en su volumen dedicado a La Colonia, en la página 148 donde se anota sin embargo 1669 en el mapita que insertan los investigadores Arturo Sorhegui y Alejandro de la Fuente como asentamientos del siglo XVI (También el Doctor Eduardo Torres Cuevas inserta este mapa en la página 80 del Libro de Historia de Cuba más recientemente publicado en coautoría con el Doctor Loyola).
Si se trata de concretar desde cuándo pudiera hablarse de la constitución de una municipalidad, es decir, del surgimiento del Partido de San Rosendo de Pinar del Río (también desde el sitio fundacional al cual nos referimos, donde se encuentra hoy el Parque Martí), el documento sería el que el 18 de julio de 1719 nos lo presenta constituido con sus 26 barrios de entonces. Documento que expresa los nombres de los barrios, enriqueciendo con creces nuestra historia toponímica y el conocimiento de nuestras raíces.
Si se trata de rememorar cierta discusión de mediados del siglo XIX, retomada por Santovenia a mediados del siglo XX acerca “del verdadero surgimiento del pueblo de Pinar del Río”, (esta vez se precisaba a partir no del sitio fundacional, sino en un ámbito mayor, se decía “entre las márgenes del Guamá y del Galiano”), entonces habría que tomar la de “mediados del siglo XVIII”, apoyados en los documentos que existen en los archivos de la Sociedad Económica de Amigos del País y en los documentos eclesiásticos de época, entre los cuales destaca el informe del primer historiador de la Isla, el Obispo Ilustrado Pedro Agustín Morell de Santa Cruz y Lora, quien en visita pastoral recorrió este lugar. Y dejó testimonio escrito de su recorrido y de su presencia acá en 28 y 29 de junio de 1755, cuando escribe que Pinar del Río está a cuatro leguas de Consolación.
Si se trata de precisar “el inicio de la urbanización, mediante la parcelación y constitución de las fincas urbanas de Pinar del Río, a partir de su tercer centro o núcleo histórico, en el marco de una especie de segunda colonización, cuando la población, después de replegarse desde las márgenes del Guamá hacia la Loma del Cuní, (etapa 1571-1773) comienza a descender la colina en sentido contrario”, entonces hay que retomar la Historia desde el Decreto del 23 de julio de 1774, cuando no sólo se da base jurídica para la constitución de la Nueva Filipina, sino que se realiza la parcelación de Pinar del Río...acerca de la cual tenemos una extensa documentación o retomar – porque existen ya actas y variados documentos en el Fondo de Escribanía de Gobierno, en nuestro Archivo Provincial- el año de 1787 cuando ya la población o caserío se convierte en cabecera de Jurisdicción”.
Si se quiere precisar cierta mayoría de edad de Pinar del Río y su conversión en Villa el 27 de julio de 1859; son decenas y decenas de documentos los que se relacionan ya con este hecho histórico y la mayor parte de ellos se encuentran en nuestro Archivo Provincial de Historia y yo poseo documento original que acabo de donar al Archivo Provincial y he puesto a disposición de la Oficina de la UNHIC con anterioridad.
Y si se continúa trabajando a partir del momento en que se le concede a Pinar del Río el título de Ciudad, el 10 de septiembre de 1867, lo cual fue propuesto desde la década del 60 por el historiador pinareño Antonio R Delgado Villa, fue retomado por Raúl Tortosa desde Cultura Municipal y posteriormente impulsada la iniciativa por Milagros Fernández en la década del 80 y desde hace algunos años por los compañeros del ejecutivo de la UNHIC... ENTONCES, SUGIERO QUE SE LEA MI ARTÍCULO TITULADO UN HITO IMPORTANTE PARA LA HISTORIA DE PINAR DEL RÍO. CUYA VERSIÓN ACTUALIZADA PARA EL AÑO 2008 que ES LA SIGUIENTE:
EL 10 DE SEPTIEMBRE DE 1867: ES UN HITO EN LA HISTORIA PINAREÑA
Por Gerardo Ortega Rodríguez
En el texto Pinar del Río: su origen publicado hace algunos años por el tabloide Nuestra Historia del periódico Guerrillero (que éste divulgaría después en la edición inaugural de su página Web, en noviembre del 2000), expuse algunas reflexiones sobre la Historia de la Ciudad.
Fui más explícito al publicar en Cauce, al año siguiente, “Nuevo viaje a la Semilla”. Allí no solo expresé criterios en relación con la “la fundación” de Pinar del Río; también ofrecí el documento inicial, “la semilla” a la cual viajé en mis indagaciones...
Expuse en ambos textos, que Pinar del Río, su espacio vital, existía para la Historia, desde el 3 de abril de 1571, y divulgué el acta de cabildo que lo prueba; pero, tuve el tacto de reconocer como un hito importante en la Historia de la Ciudad, el 10 de septiembre de 1867, día en que se libra la Real Orden reconociéndola como tal.
Mantener la memoria colectiva subrayando este hito histórico, no implica el olvido de otros de igual o mayor importancia, por eso me sumo también, haciéndome cómplice del empeño, a la celebración del otorgamiento del título de Ciudad, en su 140 aniversario (recordando, sin embargo, que Pinar del Río cumplió el pasado 3 de abril, 436 años y oponiéndome a que se incurra en el dislate de llamar a este: “Aniversario de Pinar del Río”).
Resulta sumamente conocido el documento que se origina por la Secretaría de Gobernación el 14 de octubre de 1867; en él se comunica a esta jurisdicción la Orden Real, recibida desde el Ministerio de Ultramar... Cuando el documento llegó a Pinar, el Teniente Gobernador “dirigióse a todas las autoridades de la jurisdicción participando la nueva y libró diferentes órdenes”... se decretó “la libertad de varios presos recluidos en la cárcel, se preparó una función de Iglesia alusiva al reconocimiento... y se reunió al Ayuntamiento en sección extraordinaria”. En esa reunión se adoptó el acuerdo de hacer patente “la complacencia y gratitud sentidas, con motivo de suceso tan feliz y memorable.”
También se convocó, por el Teniente Gobernador, para los festejos oficiales del 17 de octubre cuando la ciudad estrenaría su título en ceremonia seguida de banquete, con discursos de celebración incluidos y fiesta social bailable, todo ello en el Teatro Lope de Vega (hoy Milanés).
Las calles se mantendrían engalanadas por el día e iluminadas por las noches con su recién estrenado servicio de luz por gas o con las todavía mayoritarias lámparas de carburo. Al menos en la calle Mayor, serían respetadas tales disposiciones.
El escribano público y de Gobierno Don Pablo García, todavía el día 18 de octubre inicia sus documentos: “En la Villa de Pinar del Río...”1, pero, algunas páginas después, puede leerse: “En la Ciudad de Pinar del Río, a 19 de octubre de 1867...”2
En los Libros de Registro de Expedientes del Archivo del Ministerio de Ultramar (Archivo Nacional de Historia de Madrid), correspondientes a Gobierno de Cuba, fue encontrado el expediente de Concesión del título de ciudad a la villa de Pinar del Río, en el legajo 4686, expediente nº 27 (es el nº 157 del Archivo del Ministerio). Este expediente se incoa en 1863, a instancia del Ayuntamiento de Pinar del Río y el documento nº 13 (de los 14 que contiene esa fuente) es la Real Orden dirigida al gobernador Superior Civil de Cuba y fechada en el castillo de San Ildefonso, el 10 de septiembre de 1867, concediendo al fin el título de Ciudad a la villa pinareña.
Espero le resulten útiles estas notas.
1- Archivo Provincial. Fondo: Escribanía de Gobierno del año 1867. Tomo III. Folio 1238-1239.
2- Ibidem Folio 1242.
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