|
PLAYA GUTIÉRREZ
Ubicada
entre La Bajada y el centro turístico María
La Gorda, en el municipio Sandino, Pinar del Río,
cuyas coordenadas son 21 grados 53 minutos de
latitud norte y 84 grados 27 minutos de longitud
oeste y su nomenclatura es 3381-IV-C; debe su
nombre al Teniente Coronel del Ejército
Libertador y más tarde Coronel jefe de
la policía en la provincia de Pinar del
Río, Rafael Gutiérrez Marín.
Había
nacido en la provincia de Oriente, en Santiago
de Cuba, el 9 de febrero de 1873, realizó
estudios en Estados Unidos, donde se incorporó
al ejercito de aquel país. Al estallar
la Guerra Necesaria en Cuba, decide regresar a
la patria y logra hacerlo embarcándose
en octubre de 1895 en la expedición de
vapor Willmington, pero fue arrestado por los
ingleses a la altura de la Isla Inagua Grande
y devuelto a tierras norteamericanas.
En
un nuevo intento se enrola en la expedición
del vapor Hawkins, bajo el mando del Mayor General
del Ejército Libertador, Calixto García;
pero naufraga la embarcación el 26 de enero
de 1896 frente a las costas de Nueva York.
Un
mes después, el 25 de febrero, es detenido
en esa misma ciudad, cuando intentaba abordar
el vapor Bermuda en una nueva expedición
que dirigía Calixto García.
Al
fin el 20 de marzo de 1896 logra hacer el viaje
a Cuba en el vapor Comodoro y desembarca por Punta
de Ganado, en la costa Norte de Camagüey,
municipio de Nuevitas. Esta expedición
estuvo bajo el mando del Coronel Braulio peña,
a cuyas órdenes quedó Rafael Gutiérrez
Marín con el grado de Teniente en el Regimiento
de Infantería Jacinto, de la Primera Brigada
correspondiente a la Primera División del
Tercer Cuerpo de Ejército.
Poco
después, el Mayor general Máximo
Gómez le asignó la misión
de dirigirse al exterior, a Estados Unidos, aprovechando
su dominio del inglés y el conocimiento
de ese país y de las artes de navegación,
para que trajese otra expedición con armamentos
y pertrechos.
Con
ese objetivo partió hacia las Bahamas en
un bote de remos construido por él e intentó
regresar a la Isla en la expedición del
sexto viaje de vapor Three Friends, bajo el mando
del Comandante Rafael Pérez Morales, accidentado
viaje que no concluyó, debido a que frente
a la costa de Santi Spiritus (antes Las Villas)
cuando se preparaban a desembarcar por Casilda
el 19 de diciembre del 1896, fueron atacados por
un cañonero español viéndose
obligados a regresar.
Después de transbordada la carga para el
vapor Dauntless, al fin logró llegar a
tierras cubanas desembarcando el 4 de enero del
1897 por María la Gorda en la Costa Sur
de Pinar del Río.
Sobre
está expedición a suelo pinareño
y gracias al diario de un expedicionario que existe,
manuscrito aún, podemos transcribir los
siguientes datos:
“A
las 2 de la tarde del día 2 de enero, los
expedicionarios del Three Friends que habían
quedado en Cayo Mono, abordamos el Dauntless,
el cual traía como Jefe de mar al propio
Emilio Núñez , General en Jefe del
Departamento de Expediciones”.
Luego
de llevar a bordo el cargamento de armas, municiones
y medicamentos, partieron rumbo a cuba los 27
expedicionarios. Entre ellos, su jefe en tierra,
el Comandante Rafael Pérez Morales y los
oficiales José D. Amieba, Augusto Arnao
y Rafael Gutiérrez Marín.
El abogado Rafael Cruz Pérez, expedicionario
también, es el autor del diario personal
que consultamos:
“En
la madrugada del día 3, después
de algunas horas de mal tiempo, causado por nortes
reinantes, la expedición del Dauntless
dobla el Cabo de San Antonio y a eso de la 1 de
la tarde divisa nuevamente la costa al aproximarse
a Cabo Corrientes. Cerca de las tres de la tarde
el vapor, luego de haber recorrido parte de la
costa, aminoró la marcha y fue acercándose
a una especie de ensenada, dejando a la izquierda
un saliente coronado de arbustos y a la derecha
un promontorio algo elevado y coronado de palmas,
de configuración rocosa. Esa tierra alta
era conocida por el nombre de El Limeño
y pertenecía a la familia Pedroso. Inmediatamente
se dio inicio al desembarco”.
Señala
el autor de este diario que temprano, el 4 de
enero, ya en tierra los expedicionarios y con
la mitad del cargamento en la playa, bajo el agua,
la comisión del diario norteamericano The
Journal, que traía una espada para entregarla
a Máximo Gómez, desistió
de su misión y se negó a quedar
en la costa, por lo que se reembarcó de
manera inmediata. Por el diario de Rafael Cruz
Pérez conocemos que Rafael Gutiérrez
Marín el mismo día 4 sale en busca
de mambises para hacer contacto e informar del
desembarco, pero regresa el 7 de enero sin haber
logrado tal cosa, lo que será posible dos
días después el 9 de enero.
El
14 de enero se encontraba en el Vallecito donde
conoce a los hermanos Lazo.
El
22 de enero una cañonera española
descubre el desembarco y desde el mar tirotea
el lugar que ellos llaman, en vez de El Limeño,
Punta Urbina. Más adelante desembarcarán
infructuosamente algunas tropas. Los combates
se establecieron contra los insurrectos a partir
del día 23 de enero. En ellos se destacará
Rafael Gutiérrez Marín quien será
propuesto y aprobado con su grado de Capitán
e incorporado como Jefe de Despacho al Estado
Mayor del entonces Coronel Juan Lorente de la
Rosa jefe de la Segunda Brigada de la Primera
División del Sexto Cuerpo, de la cual luego
sería jefe superior y alcanzaría
los grados de General de División. Precisamente
el General de División Lorente de la Rosa,
ante la crítica situación en que
se encuentran los mambises a mediados de 1897,
le propone al Capitán Rafael Gutiérrez
Marín que se dirija nuevamente a Estados
Unidos en busca de otra expedición con
los suministros y pertrechos necesarios.
Es
entonces cuando se dirige al lugar que hoy se
conoce por Playa Gutiérrez, sitio en que
ya había acampado y donde había
enterrado algunas armas de la expedición
por orden del, ya muerto en combate, Comandante
Ramón Lazo. Allí hace su campamento
y ayudado por cinco hombres construye una especie
de cayuca de fondo plano en que embarcan y zozobran
cerca de la costa, pues se va a pique ese día
5 de junio de 1897. Regresan a nado y pacientemente
se dan a la tarea de construir una nueva embarcación
en la que parten un mes más tarde.
Luego
de una azarosa travesía que convertida
en odisea los llevó a punto de sortearse
para que uno fuera alimento de los demás,
pues casi morían de hambre, de sed y de
insolación, fueron descubiertos por un
buque mercante que los trasladó a Estados
Unidos, a los nueve días, según
narrará después el propio Rafael
Gutiérrez Marín (un relato que fotocopió
para mí su nieto, el hoy Coronel del MININT
Tomás Gutiérrez, pudiera ampliar
estas notas).
Gutiérrez
regresó al frente de la expedición
del Vapor Sommers N. Smith que desembarcó
el 5 de septiembre de 1897 por Jaimanitas, cerca
de Punta de Leones, como relata en su diario el
General de Brigada, Francisco Leyte Vidal, quien
socorre a la expedición ya en tierra. Por
esta acción, es ascendido a Comandante
Rafael Gutiérrez.
Sobre
está expedición tenemos anotado
en nuestro Fechario lo siguiente:
“Una
nueva expedición mambisa, esta vez de manera
inesperada, pues no se recibió comunicación
anterior, llega a las costas de nuestro territorio
el 5 de septiembre de 1897.
Desembarca
por la Playa de Jaimanitas. Esta trae como jefe
de tierra a Rafael Gutiérrez Marín,
quien había venido también en la
expedición anterior, es decir, la del 4
de enero de 1897. Lo acompañan otros 17
expedicionarios. Se le ha llamado a esta expedición:
“La de Punta del Fraile” y otro texto
la denomina como “Expedición de Punta
de Leones”.
Según
el diario de Leyte Vidal, a las 4 de la madrugada
del día 7 de septiembre, enterado de la
llegada de la expedición, dio orden de
salir en marcha una hora después hacia
el campamento del General Lorente adonde llegó
a las 7 y media de la mañana para continuar
la marcha pues aquel ya había partido para
encontrarse con los expedicionarios y acercándose
al mediodía al lugar conocido como “Los
Troncones”, alcanzo allí a Lorente
con quien almorzó antes de proseguir y
encontrarse a las 2 y media con los expedicionarios.
Entre
los días 8 y 12 de septiembre de 1897 conduce
su expedición Rafael Gutiérrez Marín
hasta el Cuartel General. Once de los 18 expedicionarios
pasarán a las ordenes del Leyte Vidal.
Cumpliendo
órdenes del jefe del 6to Cuerpo, el Mayor
General Pedro Díaz, quien lo asciende a
Teniente Coronel, Rafael Gutiérrez Marín,
el 25 de mayo de 1898 salió en un bote
a entrevistarse con los norteamericanos que a
bordo del cañonero Marieta se encontraban
frente a las costas pinareñas esperando
ordenes para atacar los reductos españoles.
Rafael
Gutiérrez Marín terminó la
guerra adscripto al Cuartel General del Sexto
Cuerpo. Se licenció el 17 de noviembre
de 1898.
Fue
electo Alcalde por el municipio Cabañas,
Pinar del Río, el 16 de junio de 1900.
Tiempo después se traslado a la capital
provincial donde desempeño el cargo de
Jefe de la Policía con el grado de Coronel.
Murió
en la ciudad de La Habana el primero de noviembre
de 1946.
Bibliografía.
Ø
Colectivo de autores: Diccionario Enciclopédico
de Historia Militar de Cuba. Primera parte. Tomo
I. Ediciones Verde Olivo. La Habana 2001.
Ø
Cruz Pérez, Rafael: Diario de Campaña...
Inédito, Manuscrito.
Ø
Leyte Vidal, Francisco: Diario de Campaña.
Editora Política. La Habana, 1976.
Ø
Núñez, Emilio: El Departamento de
expediciones mambisas.
Ø
Ortega Rodríguez Gerardo: Fechario Pinareño
(inédito).
Ø
Ubieta Enrique: La Odisea del Coronel Gutiérrez,
en Efemérides Cubanas.
Ø
Y Otras
(Por
ejemplo, entrevista telefónica al Coronel
Tomás Gutiérrez, nieto del Coronel
Rafael Gutiérrez Marín)
Gerardo
Ortega Rodríguez
|