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NOVÍSIMA
GUÍA DE FORASTEROS PARA LA PENÍNSULA
DE GUANAHACABIBES
La Península
de Guanahacabibes guarda aún el recuerdo
de piratas que la habitaron en tiempos remotos,
huyendo de las persecuciones de los hombres y
de la naturaleza misma; guareciéndose de
armadas justicieras y de ciclones tropicales,
de tormentas del cielo y del mar, muchos acudieron
a las entrañas ásperas y difíciles
de la península para guardar algún
secreto tesoro.
Pero la belleza agreste del entorno, la flora
compleja de más de 461 especies botánicas
17 de ellas endémicas, la fauna típica
de una población superior a las 79 especies
animales y una población incalculables
de mariposas... la riqueza arqueológica,
la toponimia, el folklore, el hombre y sus tradiciones
culturales, todo ello conforma el tesoro mayor.
El presente trabajo va encaminado a subrayar esa
riqueza histórico cultural de la península,
vinculándola a la actividad turística,
con el objetivo de salvar del olvido, rescatar
y conservar nuestro patrimonio y nuestra historia,
al mismo tiempo que mostramos nuestras tradiciones
culturales e incorporamos el quehacer musical
trovadoresco, la actividad artesanal, la danza
folklórica de raíces sincréticas,
el trabajo de nuestros plásticos y otras
manifestaciones culturales a esa importante actividad,
también cultural y recreativa que es el
turismo. Las consecuencias seguras indican que
el turismo ganaría mucho y su nivel cualitativo
sería mayor.
Para ello proponemos andar en el tiempo, en busca
de las raíces propias del lugar y proyectar,
en ese recorrido hipotético y real, la
historia de la península engarzada en sus
tradiciones culturales.
DESARROLLO
El Cayuco, poblado
al cual nombran ahora como a uno de sus héroes
mambises, devenido más tarde en cacique
político de la zona, es sin dudas: La Puerta
del Cabo. Y el Cabo, es toda la península.
El Cabo es el nombre genérico que se le
da a la península toda, entre los habitantes
del lugar. Tres caminos se han abierto, en toda
la Historia, desde el Cayuco hacia el Cabo. Uno,
ya existente en 1734 unía este lugar con
Maspotón o Asiento Viejo antes de llegar
a Los Machos y más tarde a la Jarreta.
Vinculado precisamente con ese primer camino,
estaría en esa dirección suroeste
del actual poblado, el primer emplazamiento del
mismo, cerca de una entonces extensa laguna que
se llamaría de Malpotón, por derivación
de Maspotón. La primera leyenda que nos
encontramos, se engarza pues, con el nombre de
este poblado. El poblado de las Cayucas.
Se cuenta que una población aborigen habitaba
el entorno de dicha laguna concentrada sobre todo
en sus márgenes sur y norte y que atravesaban
o simplemente pescaban en esa laguna, utilizando
para ello troncos de árboles ahuecados
por un lado al centro y que tomaban de este modo
el actuar de embarcaciones rústicas conocidas
como cayucas. Esa fue la versión primera
del inspirado descubridor que anotó para
la historia legendaria la denominación
de poblado de las Cayucas, nombre que derivaría
andando el tiempo en simplemente El Cayuco.
Por eso el Cayuco, hoy conocido por "Manuel
Lazo", tiene esa connotación primigenia,
además de ser la Puerta del Cabo. Y precisamente
su connotación cultural se relaciona con
esos primeros momentos de la conquista europea,
porque hace aflorar al protagonista de nuestra
primera manifestación cultural, al aborigen,
término genérico que damos al habitante
primero de nuestras tierras. Impreciso por demás,
por lo heterogéneo, aunque necesario.
En realidad, el español no se pone en contacto
con la cultura Guayabo blanco, más recientemente
denominada Guanahacabibes, la cual parece haberse
extinguido para entonces, sino con la cultura
Cayo Redondo, complejo cultural Guacanayabo como
ahora se denomina.
Y este complejo cultural, que aportaría
los protagonistas de la leyenda sobre el poblado
de Cayucos, cobra su nombre del lugar conocido
por Cayo Redondo, donde en 1940 el arqueólogo
Osgood descubrió su ajuar más completo
y diferenciador del mismo con relación
a los otros siboneyes que hasta entonces se conocían.
Y Cayo Redondo es un lugar próximo a este
enclave, pero además, en ese ajuar, además
de las bolas líticas características
y diferenciadoras de este grupo recolector-cazador-pescador
con relación al complejo guayabo blanco,
se encontraba como un instrumento sui géneris
el cayado o bastón de mando del Cayo Redondo
y una de esas piezas de enorme importancia arqueológica
fue encontrada precisamente en las proximidades
de la Laguna de Malpotón.
De manera que nuestro recorrido hipotético
y real está bien que comience en Cayuco
en la Puerta del Cabo y a partir de un local donde
pueda mostrarse una cayuca de tamaño natural
y un cayado de Cayo Redondo de manera y tamaño
natural y pueda quizás ofrecerse al turista,
al visitante, en miniatura, fabricados en madera
preciosa del Cabo, réplicas de ambos objetos
culturales, así como otras obras de artesanía
y adornos de piedras ornamentales o madera fosilizada
con formas particulares y caprichosas. Este producto
amén de la explicación histórico
cultural que acabamos de sintetizar, daría
realce y valor al tránsito obligatorio
hacia el Cabo y lo incorporaría al desarrollo
turístico aportando también una
fuente de trabajo más para algunos artesanos
y carpinteros ebanistas del lugar.
La edición de unas páginas como
estas para turoperadores o turistas o la realización
de una conferencia inicial en ese lugar, donde
se abordaría el programa en su continuación,
serían también productos turísticos
que se aportarían al recorrido. La propuesta
del local, la propuesta para la base material
del proyecto con Artes Gráficas y la propuesta
de plantilla y estructura al gobierno local ya
se encuentran estructuradas o en camino de definiciones.
Y estas palabras a las cuales aludo como constituyentes
de una miniconferencia introductoria, bien pueden
editarse en plegables y traducirse a varios idiomas
para ser entregadas al visitante. También
sobre una maqueta en madera, pudiera mostrarse
la península y el resto del recorrido que
se propone, para que desde aquí, desde
Cayuco, desde la Puerta del Cabo, cada turista
tenga una idea del itinerario total o al menos,
de la primera parte hasta el Radar de la Bajada.
Aportada pues, la primera idea o proposición
para que el destino turístico Guanahacabibes
cobre el realce que merece con la información
histórico cultural, paso a explicar las
diez propuestas restantes, sin abundar en ellas
tanto pues acompaño fichas complementarias.
El segundo camino, que permitía internarse
en la provincia a partir del Cayuco ya iba siendo
el camino principal desde 1800, aunque algunas
familias canarias habitaban puntos importantes
del nuevo itinerario desde la tercera década
del siglo anterior, dedicándose al tabaco,
sobre todo en la finca La Asunción limítrofe
del Saetial. Precisamente este lugar, el Saetial
era atravesado por el segundo camino, luego llegaba
a Sitio Nuevo de Malpotón (El Malpotón
que hoy se conoce) y más tarde se unía
con el primer camino en el lugar conocido por
la Jarreta.
Es por ello, que nuestra segunda propuesta va
encaminada a rescatar las tradiciones culturales
de ese grupo o etnia que se encontraba emplazada
en el Saetial en 1734, la colonia canaria, la
cual estaba en la finca la Asunción, ubicada
como tierra realenga entre los corrales de Malpotón
y de Remates, este último, concedido en
1729 y que fue el cierre de la colonización
española en el territorio. El Saetial,
pues, bien pudiera ser el lugar seleccionado para
recoger en sí la nota histórico
cultural y el reflejo de las tradiciones culturales
del entorno y si la obligada llega con la aromática
hoja del tabaco, la noticia histórica de
la lidia de gallos es la que justificaría
la valla que proponemos ubicar en ese lugar.
La lidia de gallos tal y como nos la presenta
en magistral estudio publicado en la Biblioteca
Nacional y su revista especializada Pérez
de la Riva y no el simple remedo que ha llegado
a nuestros días, de forma original. El
estanquillo para ofrecer tabacos y artículos
de fuma y la valla, bien podrían estar
ubicados en las cercanías del Circulo Social
de la Forestal, pues la senda que se desvía
a la izquierda de la actual ruta Cayuco-Malpotón
era precisamente el inicio de ese camino que indicamos
como segundo en la historia de la península.
Para no hacer muy extenso el presente documento
no transcribimos aquí las indicaciones
relacionadas con la corrección del montaje
de la valla y la celebración de la lidia
con todo el valor de la tradición cultural,
pero tanto ello como los demás ajustes
sobre el personal y responsabilidad administrativa
del enclave bien pudieran aportarse a posteriori
y ya están previstos para ello.
La venta de tabacos, en el estanquillo previsto
no tiene que ser privativo de este lugar aunque
se encuentra justificado por la nota histórica,
puede trasladarse al tercer punto propuesto en
este destino turístico.
Ese tercer punto del destino turístico
que proponemos, lo relacionamos ya, con el siglo
XIX, aunque el lugar óptimo, la Villa Maria
Luisa, haya sido construida en 1927, en ese lugar,
en su patio espacioso, el clásico lechón
asado y el guateque campesino pueden amenizar
el almuerzo campestre, tanto bajo la arboleda
que allí existe como en el espacioso comedor
de la mansión, cuya mesa labrada y construida
con maderas preciosas puede adaptarse para varios
comensales; la decoración finisecular ambientaría
exprofeso el lugar, desde el cual se partiría,
luego de la información acerca de la gesta
emancipadora hacia Puerta de la Guira, donde se
encuentra nuestro Monumento Nacional a Antonio
Maceo, por su encuentro con Rius Rivera. En dependencia
de la conformación del grupo turístico
pudiera obviarse esta propuesta o no y la cuarta
pudiera entonces ser El Vallecito, pues en las
proximidades del mismo existe la posibilidad de
mostrar al visitante una actividad festivo religiosa,
aprovechando la familia Andrade y sus cultos sincréticos,
manifestación que se conserva aún
en esa comunidad. Cerca del lugar, la laguna de
El Valle y sus leyendas puede ser una importante
opción y en ambos lugares pueden expenderse
bebidas alcohólicas, aromatizadas, infusiones
y otras. La ficha histórica relacionada
con estos dos lugares, El Valle y El Vallecito,
aunque se enlazan con la primera parte de la colonización
española en la península pueden
atraerse hasta la similar situación en
que vivían sus pobladores durante la etapa
pseudorepublicana. Y desde el punto de vista cultural,
el sincretismo religioso en torno a la familia
Andrade, en El Vallecito pudiera abundarse en
relación con la Regla de Ocha de la religión
Yoruba, mientras que la laguna del Valle, formada
por el desplome de una caverna milenaria y punto
de orientación para el enclave del primer
corral en 1587 pudiera enriquecer su ficha cultural
no solo con el elemento arqueológico y
la belleza de su laguna sino por las leyendas
que la tradición oral ha venido trasladando
en el tiempo, relacionadas con su profundidad
(fue fondeada en 1961), la comunicabilidad con
ríos o corrientes subterráneas y
otros más atractivos como lo de la carreta
con yunta de bueyes y todo que desapareció
en sus aguas o la mujer de blanco que cada madrugada
solía peinarse, antes de la salida del
sol para atraer a los hombre e invitarlos a sumergirse
con ella en aquellas aguas, para siempre.
El próximo punto o lugar que proponemos
en esta incursión que de manera exprofesa
adelanta en el tiempo mientras más se interna
en la península, resulta el de la Jaula,
lugar donde puede, como exposición permanente
presentarse el horno de carbón, bohío
campesino, la colmena, el haz de leña,
el conuco labrado entre las piedras de diente
de perro, la casimba original y todo lo relacionado
con los aperos o el ajuar del leñador,
el carbonero y el apicultor, protagonistas de
este paisaje otrora inhóspito, hasta poco
antes del triunfo revolucionario. En este lugar
pudiera servirse algún aperitivo y productos
de la miel y en coordinación con el Grupo
Provincial de Artes Plásticas, podrían
ofertarse además pinturas paisajistas del
entorno.
Todo un recuento tradicionalista y pasado concluiría
ahí, pues el próximo punto seleccionado,
el Radar Meteorológico de La Bajada, sería
además del asombro, en medio de la floresta,
el toque de modernidad que imprime la Revolución
en la zona.
Pero sería también, además
de lección, además del mensaje de
esta parte del recorrido que proponemos, una nueva
opción, la de ascender a la torre y observar
desde allí, luego de haber recorrido la
instalación, todo el hermoso paisaje que
desde esa altura puede verse, la enorme ensenada
de Corrientes y sus bellas playas, el cercano
poblado de La Bajada y el verdor tupido de los
árboles en la Península.
De aquí en lo adelante ya es la historia
del mar, de la belleza insólita de la costa,
de la aventura y la pasión, de la pesca
y de la caza, del buceo y del disfrute, en la
arena, del sol caribeño, de playas de incalculable
belleza.
Pero la nota cultural también se enriquece
y las leyendas de piratas y tesoros, cuyos ribetes
históricos y reales las hacen aún
más atractivas, hacen de la fuerte tradición
oral todo un manantial de informaciones para el
turista.
Así es, si usted se desvía hacia
el norte y atraviesa el poblado de La Bajada y
conoce de La Machorra, el Veral, el Farallón
del Inglés o las playas de Ingleses o de
Resguardo. Y ello sin internarse hacia los Cabos
Corrientes o San Antonio, en ninguna de estas
direcciones. Solamente tomando en cuenta, como
puede hacerse ahora, los puntos de estadía
de María La Gorda o de Playa Antonio, esta
última en proceso de construcción
de sus cabañas.
Otro es, el tercero, el itinerario posible dentro
del destino turístico de la península
de Guanahacabibes. Se trata del Faro Roncali,
de la Casa del Torrero donde se proyecta un museo
colonial, del enorme jardín de orquídeas
silvestres, de las cuevas de la Sorda y la de
las musulmanes y la de la Barca donde se proyecta
un museo arqueológico in situ.
Allí también en célebre la
miríada de mariposas de diversas especies,
allí también es proverbial la existencia
de dársenas naturales y de playas hermosas
como La del Francés o la de Las Tumbas.
Hay la posibilidad de establecer una Marina en
Los Morros de Piedra, donde resulta factible la
construcción de moteles y cabañas
y de puerto seguro.
Es posiblemente esta zona del Cabo de San Antonio
la más enriquecida con leyendas de tesoros
y piratas y de combates navales. No menos de 15
fichas hemos preparado sobre las mismas, contra
solo 8 relacionadas con el itinerario anterior
y 7 con la primera parte de nuestro recorrido
hipotético.
Fichas histórico culturales que pudieran,
defendiendo nuestro Patrimonio Local, incorporarse
como un aliciente más, en el ensanchamiento
y en el enriquecimiento del destino turístico
de la Península de Guanahacabibes. Fichas
que pudieran ser grabadas en vídeos que
mostraran los puntos de destino o lugares que
aquí hemos señalado y que, como
propaganda de la Cadena Puerto Sol se brindara
no solo a los hospedados en María la Gorda,
en Playa Antonio o en el Camping de Las Tumbas,
sino que pudiera proyectarse en la capital para
atracción del turista no solo interesados
por el contrato de Marsub para el buceo en Corrientes
sino en la práctica del ecoturismo o en
la aventura sin igual que promete el recorrido
por la Península o el disfrute de sus playas
casi vírgenes.
CONCLUSIONES
El presente
trabajo solo ilumina parcialmente (aunque sea
el intento mayor hasta ahora), esa zona en que
Patrimonio y Cultura se relacionan con el Turismo,
al menos en nuestra localidad.
A pesar de su carácter ancilar, no obvia
sin embargo la posibilidad creativa del aprecio
a la historia, a la ficción de las leyendas,
a toda la riqueza artística que puede encontrarse
desde diferentes puntos de vista, en ese recorrido
que se ha propuesto para el turista.
En la primera parte expusimos algunas opciones
concretas para elevar la productividad del territorio
desde el punto de vista turístico, por
la captación de divisas fuera del llamado
"paquete", es decir, por la vía
de divisa de bolsillo; mientras que en el segundo
y tercero de los itinerarios, se complementan
con el hospedaje, es decir con el turismo estacionario.
En los tres casos no obstante, nos interesa destacar
nuestro patrimonio histórico y nuestras
tradiciones culturales, no como una mercancía
más, en el sentido peyorativo, sino con
el orgullo de poder mostrar a los visitantes toda
la belleza histórico cultural de este territorio.
Esperamos que el presente trabajo con sus fichas
respectivas y el video propuesto, permita elevar
la calidad del turismo en nuestro territorio y
contribuya además a la divulgación
de nuestra historia y nuestras tradiciones culturales.
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