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LOS AZCUY: CONSPIRADORES Y REBELDES
Como ya se conoce, incluimos en nuestro Sitio cada trabajo que se nos brinde en este concierto de elevar la autoestima pinareña y su amor por su historia. El presente texto es de Rafael Azcuy, importante historiador pinareño, investigador acucioso que me premia con su amistad y con brindarme tan excelente artículo introductorio de obra mayor que esperamos con entusiasmo.
gerardortega
"Sobre la sangre y el sacrificio de sus hijos se ha fundado la Patria independiente, revolucionaria y socialista de hoy(.)", expresaría Fidel Castro en el Informe Central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, en 1975 y precisamente la familia Azcue, de ascendencia vasca, vulgarizado y criollizado el apellido por Azcuy, estuvo presente con sus hijos en todos los grandes hitos de la Patria: perdiendo la vida, sufriendo prisiones y deportaciones, así como olvidando su bienestar económico -que no fue despreciable- por el precio de ser dignos y justos. Según la tradición familiar la familia Azcuy procedía de Asturias, España, donde poseían títulos de nobleza: los marqueses Azcue de Ampuero. Ampuero es un municipio de la región autónoma de Cantabria (entre Asturias y el País Vasco). El apellido Azcue se fue vulgarizando hasta ser el actual Azcuy: El primer Azcue llegado a Cuba fue Antonio de Francisco Azcue Rodríguez, quien se casó con María Mercedes Martínez, de naturalidad cubana, con la que tuvo cinco hijos: Rafael, Francisco, Antonio, Mercedes y Dolores. Sin embargo, por investigaciones nuestras, hemos conocido que el apellido Azcue es linaje de Guipúzcoa, en el País Vasco, con distintas casas solares y diferentes armas. Las casas radicaron en Fuenterrabía, en Ibarra, de la jurisdicción de Tolosa, en esta villa, en Berástegui y en tierra de Aya. Lorenzo de Azcue probó su hidalguía ante la justicia ordinaria de Guetaria, en 1707; Pedro García de Azcue, ante la de Zumaya, en 1592; Joaquín y Juan Bautista de Azcue, en la misma villa, en 1767; Ignacio Francisco, José Antonio y Baltasar de Azcue, hijos de Martín de Azcue y de doña María Ana de Cialceta, y nietos de Pedro de Azcue y de doña Magdalena de Garragorri, descendientes de la casa solar de Azcue, en Aya, probaron en ésta su hidalguía en 1731 y 1733. ("El solar vasco navarro", A. A. García Carraffá, 3era. Edición. Librería Internacional San Sebastián -MCMLXVII., p. 315.). También vemos que el apellido Ascui (Azcuy), en Uruguay, es una variedad de Ascue y Azcue, según establece "Etimologías de apellidos vascos", Isaac López-Mendizábal, (Ediciones Librería del colegio. Buenos Aires, 1958, p. 334.) Francisco llegó a poseer entre él y sus hijos, gran parte de las tierras del norte de la provincia de Pinar del Río: El Ancón, El Abra, San Vicente, La Jagua, Bella María, Vista Alegre, La Sierra, San Cayetano, Playuelas, de cientos de caballerías; también al sur, en Los Palacios, la finca "Bardají", de 40 caballerías de terreno, así como tuvieron una gran dotación de negros esclavos. Muchos de sus descendientes hoy llevan el apellido Azcuy, tomado de sus dueños. Como hecho curioso encontramos en los archivos de la parroquia de La Palma, en el Libro # 2 de defunciones de blancos, que comprende los años 1895-1897, asiento # 931, al asiático Miguel Azcuy, adulto, fallecido el 4 de junio de 1897 y sepultado en el cementerio de ese municipio pinareño. Era natural de Cantón y vecino de La Palma , contaba 60 años al morir de tisis. Como vemos también tenían esclavos chinos, como lo demuestra el nombre y el apellido. El prolífero y acucioso historiador cubano, Gerardo Castellanos García, hijo del insigne patriota Gerardo Castellanos Leonard, se refiere así a los Azcuy: "(.) El apellido de Azcuy, despertó mi memoria y me arrastró alegremente al campo de mis aficiones. Azcuy es un santo y seña mambí; los Azcuy forman legión por estos lugares; es una larga prole que donde quiera tiene un retoño. Con los Azcuy, en su enlace con otros apellidos, podríase formar un regimiento. Y lo peculiar es que son típicamente vueltabajeros" "Y tienen de simpático que la mayoría actual de hermanos, tíos, primos, sobrinos, padres, cuñados, toda la frondosa parentela, toma como tipo emulante, tronco cívico y valioso a una mujer. Regularmente cuando un Azcuy os habla, se titula orgullosamente familiar de esa heroica matrona, aun sabiendo que en la familia hay meritísimos ciudadanos". (Gerardo Castellanos García: "Huellas del Pasado, viajes por Cuba". Editorial Hermes, Habana, 1925, pp. 30-33,60). Familias casi completas murieron en combate cuando la Guerra de Independencia de 1895 a 1898, como el caso de la de Dionisio Azcuy Miranda , que con la excepción de éste, que se había suicidado, todos sus hijos varones: Catalino, que alcanzó los grados de Capitán Prefecto, Regino, Federico y Antonio Azcuy y Fuentes, perecieron en el conflicto. Para corroborar esta información, ofrecemos en el Anexo # 1 , los datos de los miembros de la familia Azcuy que aparecen el "Índice Alfabético y Defunciones del Ejército Libertador de Cuba" (Habana. Imprenta de Rambla y Bouza, 1901 ). Sería necesaria una investigación más amplia que incluyera los archivos de los cuerpos armados, sus libros copiadores, órdenes de ascenso, diarios y otros muchos documentos, en museos y archivos estatales y privados, lo que posibilitaría encontrar más información sobre otros miembros de la familia, de los cuales no hemos podido reunir muchos datos y en algunos casos, ninguna. En resumen, aparecen en el Índice un total de 23 combatientes, de éstos 3 capitanes, 2 subtenientes, 3 sargentos de segunda, 4 cabos y 11 soldados. La tradición familiar sostiene que Federico Azcuy Fuentes (5217) murió en la guerra, junto a sus otros tres hermanos. Suponemos que por error se le considera vivo en el Índice A esta cifra de 23 deben agregarse los otros tres hermanos de Federico, muertos en la guerra: Catalino Azcuy Fuentes, que alcanzó los grados de Capitán Prefecto, quien en ocasión de encontrarse acopiando viandas para las tropas, fueron sorprendidos por una escuadra española, entablándose un combate donde murió, así como a Regino y Antonio. Al Coronel José Inocente Azcuy Miranda, uno de los principales conspiradores de la Guerra de 1895, en Pinar del Río. Al fundarse el Partido Revolucionario Cubano por Martí, José Inocente fue nombrado para actuar al frente de la provincia de Pinar del Río. Estuvo en relaciones directas con Julio Sanguily, Juan Gualberto Gómez y Enrique Collazo, posteriormente fue nombrado coronel por la Junta Revolucionaria de Nueva York, en 1895, y hecho prisionero por las autoridades españolas, fue conducido a la fortaleza de La Cabaña y condenado, por un Consejo de Guerra, a reclusión perpetua en Ceuta, Africa, donde ya anciano y enfermo pasó dos años en prisión hasta finalizar la guerra .Sus hijos, Filiberto, Aquiles y Horacio Azcuy Pérez, lucharon con las armas en la guerra del 95 y figuraron como oficiales de la Revolución.. Al también Coronel Nemesio Azcuy Labrador, activo conspirador, de los primeros alzados en la provincia, al llegar la Invasión de Maceo, asesinado en la guerra por el entonces Coronel del Ejército Libertador y luego General, Pedro Delgado, quien desde antes de estallar la guerra, era perseguido para ser apresado, según bando español, por sus labores conspirativas y de traslado de armas; Francisco Azcuy Labrador, quien cayo heroicamente en combate, ambos hermanos de la Capitana Adela Azcuy Labrador, que alcanzó los grados combatiendo en el conflicto bélico y fue la mujer que más participó en combates, en toda la Guerra del 95, bajo las ordenes de Antonio Maceo y la única que mando tropa, además de ser la primera mujer en Cuba a la que se le dedicó un museo en su natal Viñales. También tiene que incluirse a José Antonio Azcuy Miranda, destacado conspirador junto a su suegro y a la vez tío, el Coronel José Inocente, que luego de ser detenido por las autoridades españolas fue conducido por barco hacia La Habana y fue muerto a balazos en el traslado, al tratar de escaparse y lanzarse al mar. Murieron en la Guerra de Independencia de 1895-1898 seis miembros de la familia; sin incluir a Federico que aparece en el Índice, totalizan con el Coronel José Inocente, seis más, lo que eleva la cifra a 30 combatientes con las armas en la mano. Considerando que los muertos solo fueran soldados, menos uno que era Capitán, quedaría entonces así conformado este pelotón por: 2 Coroneles, 4 Capitanes, 2 Subtenientes, 3 Sargentos de segunda, 4 Cabos y 15 soldados. Otro miembro de la familia fue un importante colaborador en las conspiraciones del general Narciso López. Cuando la primera expedición del general, conducida a Cuba desde Estados Unidos, en mayo de 1850, a bordo del vapor "Creole", Rafael "Rafaelillo" Eulogio Azcuy Martínez fue encargado por López para recibir el alijo, lo que fue frustrado por las autoridades españolas. Cuando la Guerra de los Diez Años (1868-1878), José Inocente Azcuy Miranda fue condenado a prisión por infidencia por un Consejo de Guerra, efectuado en la ciudad de Pinar del Río, el 3 de noviembre de 1869, junto a su hermano José Bonifacio y su pariente, Teófilo Azcuy Cruz. José fue enviado para Isla de Pinos y estos últimos al presidio de La Habana, donde fueron compañeros del apóstol José Martí y Bonifacio murió, como consecuencia de las penurias de aquel antro terrible. José Inocente volvería de nuevo al presidio en la Guerra de Independencia de 1895-1898, anciano y achacoso, condenado a reclusión perpetua, por el delito de rebelión militar, pasaría dos años el hospital de la prisión de Ceuta, en África. Es significativo el hecho, de que entre los voluntarios a favor de España de La Palma, (municipio de la actual provincia de Pinar del Río, donde vivía gran parte de la familia Azcuy), que fueron recompensados por el Capitán General de la Isla, Valeriano Weyler, por la defensa que hicieron de ese poblado, la noche del 29 de marzo de 1896, cuando fue atacado por fuerzas del Lugarteniente General del Ejército Libertador, Antonio Maceo, no aparece uno solo con el apellido Azcuy y fueron 176 los recompensados. (Fuente: -"Antonio Maceo y el Asalto a La Palma ".Rafael Azcuy González. Editora Política, La Habana, 1988, pp. 95-102; -"Boletín Oficial de la Capitanía General de la Isla de Cuba y de la Dirección General de todas las armas e institutos de este Ejército. La Habana, 20 de septiembre de 1896, No. 34, Año XXXVI, pp. 960-962.). Basados en fuentes documentales, tanto primarias como secundarias, testimonios, entrevistas y el resultado de muchos años dedicados a la investigación sobre nuestra familia, podemos afirmar- y creo que pocos en Cuba pueden enorgullecerse de esto- que jamás hubo un Azcuy vinculado a ningún régimen dictatorial u opresor, ni miembro, cooperante, colaborador o voluntario, así como tampoco ninguno fue político corrompido ni instrumento de los regímenes que desde la época colonial española tanto azotaron a Cuba como los ciclones. Teniéndose en cuenta los más de 4 siglos de dominación española y más de un siglo de república. La batalla de Ayacucho, que cerró el capítulo final de la dominación colonial española en la América continental, enfrentó a 5 780 hombres, capitaneados por Sucre, ante 9 310 españoles. Las pérdidas de estos últimos fueron 1 400 muertos y 700 heridos. Entre los prisioneros se hallaban el Virrey Laserna y 6 generales, 16 coroneles, 68 tenientes coroneles, 484 oficiales y 3 200 soldados. Los vencedores tuvieron 370 muertos y 609 heridos. Al referirse a este hecho, en el capítulo V de "Las batallas del siglo XIX" de Carlos Mendoza (Ramón Molinas, editor. Barcelona (s.f.), tomo II, pp. 63-64) se sentencia: Respecto a las consecuencias que tuvo la dominación española, no entra en nuestro plan ocuparnos en ello; solo de pasada diremos que casi todos los Estados constituidos a raíz de la independencia hubieron de pasar por largos años de convulsiones interiores, y que, aun en nuestros días, ha podido decir un poeta nicaragüense: Tumbó a los valientes godos, y desde ese infausto día, por un tirano que había se hicieron tiranos todos Muchos fueron los tiranos que asolaron a Cuba, luego de ser república. Los Azcuy sufrieron su despotismo, por su actitud de desafío y oposición: la muerte, la expropiación de sus bienes, las cárceles y el destierro fueron la impronta de dolor que dejaron en muchos miembros de nuestra familia. Como afirmara el escritor inglés Henry Thomas: "(.) El dictador obtiene su poder por medio de la violencia y se mantiene allí por medio de la brutalidad y la amenaza.El dictador teme a la libertad de palabra.El dictador quiere gobernar vitaliciamente.El dictador persigue la unidad de su nación encarcelando y fusilando.El dictador asesina a sus enemigos.El dictador aterroriza a su pueblo.El dictador subordina la justicia a la fuerza.El dictador se abre paso con el ceño fruncido." (Fuente: "Hombres y dioses en la historia de la raza humana", Dr. Henry Thomas. Editorial Claridad. Buenos Aires, 1947). Otros miembros de la familia destacados fueron: Coronel José Francisco Azcué Seijas, quien integró junto a un grupo de vascos como Anzoátegui, Urdaneta, Arismendi, Iribarren y Sagarzazu, e Isava, la plana mayor del libertador Simón Bolívar. Francisco es un nombre reiterativo en toda nuestra familia: así se llamó el primero que arribó a Cuba y fundó la misma y otros tres integrantes llevaron ese nombre, por azares del destino, quien esto escribe nació un cuatro de octubre de 1949, Día de San Francisco. Francisco Azcué nació en la provincia de Cumaná hacia 1782 e hizo todas las campañas de Venezuela, de Guayana, 1813 a 1819, y luego las del Perú y del Alto Perú. Combatió con bravura en Junín, Matará, Ayacucho, y tomó su retiro después de la toma de Paz, en 1826. En 1813 fue Comisionado General en Jefe del Ejército de oriente ante Simón Bolívar con el objeto de representarlo en los asuntos concernientes al gobierno de Venezuela. El 16 de diciembre de 1813 fue herido en la acción que se libró entre Puerto Francés y Chuspa(al este de la Guaira ). José Miguel Azcuy fue un activo conspirador que trasladaba armas desde Regla, en La Habana para Pinar del Río. Participó en el robo de los caballos de los oficiales del fuerte español de Regla, los que fueron embarcados en un barco que esperaba en la bahía, llegando a su destino. Al concluir la Guerra de Independencia fue el primer juez que tuvo el municipio de La Palma, donde también fue alcalde. Fue Consejero Provincial y Secretario del Consejo de Pinar del Río. Liberato Domingo Azcuy Azcuy, nuestro abuelo paterno, maestro de escuela rural, alcalde por elección popular del municipio de La Palma, se opuso abiertamente a la prórroga de poderes anti-constitucional que hizo el dictador Gerardo Machado, a pesar de que lo beneficiaba por seguir en la alcaldía por otro período. Fue suspendido de su cargo y comenzó su labor conspirativa, hipotecó todas sus fincas entregando el dinero a la revolución, fue prisionero en varias ocasiones y guardo prisión dos años en Isla de Pinos junto a Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa García, Ladislao González Carvajal y otros compañeros. Volvió a ser detenido y en un traslado fue brutalmente asesinado a culatazos y disparos, a los 46 años de edad. Hoy la calle principal de su pueblo, La Palma, lleva su nombre. Catalino, hijo de Fredesvinda Azcuy Fuentes fue sargento del Ejército Constitucional, cuando el dictador Fulgencio Batista dirigió el levantamiento del cuatro de septiembre de 1933, Catalino se rebeló con los demás militares en el Castillo de Atarés, donde resultó muerto al ser masacrados por el crucero Cuba. Su cadáver no apareció. Elena Azcuy Lemus, hija de Liberato fue la primera mujer en ocupar un cargo público en Cuba: alcaldesa del municipio de La Palma, donde fuera su padre tambíen alcalde. A la caída del tirano Machado existían en ese municipio una serie de desavenencias producto a que el pueblo no aceptaba a los alcaldes que se nombraban. Debido a ello es que el después mártir Antonio Guiteras, secretario de gobernación, piensa que si se nombra a un hijo de Liberato se unirían los criterios y se lo propone al presidente Grau que acepta nombrarla. Ella no quiere aceptar, pues no quisiera volver al pueblo donde perdió a su padre. Guiteras insiste en que es un honor que se le quiere hacer a su padre, además de lo que representaría que ella fuera la primera mujer en la historia de la república en desempeñar un cargo de tal naturaleza. Al fin acepta y desempeña los tres años de facto terminando con las incongruencias y realizando mejoras en la comunidad. Conspirando contra la tiranía batistiana su esposo, Ramón Cruz es detenido y torturado salvajemente por el esbirro Ventura, por lo que tuvieron que abandonar el país hacia Estados Unidos. Marina Azcuy Lemus, también hija de Liberato, luchadora clandestina contra la tiranía batistiana, su casa fue un verdadero cuartel para los revolucionarios. Fue la única maestra condenada por la tiranía a un año de prisión en la cárcel de mujeres de Guanajay. Al constituirse la Federación de Mujeres Cubanas el 23 de agosto de 1960 fue designada para presidir la Dirección de su provincia, donde muere en un accidente automovilístico cuando iba a constituir la Federación en su pueblo natal, La Palma. En 1959 participa en Chile en el I Congreso Latinoamericano de Mujeres. Liduvina Azcuy Lemus, estuvo presa cuando la famosa huelga de marzo. Su casa fue sede del Partido Socialista Popular en La Habana. Conspiró junto a su esposo contra la tiranía batistiana y al triunfar la Revolución fue Directora Nacional de Minas y al constituirse la Federación de Mujeres Cubanas fue Vice-tesorera de la Dirección Nacional, junto a Aleida March, la esposa del Che, Tesorera. Su esposo, Ramón Dacal, estuvo junto al Che en la comandancia de La Cabaña y fue Director Nacional de Pesca. Liduvina también trabajó hasta su jubilación en el Instituto de Historia de la Revolución Socialista , junto a su viejo compañero de luchas, Fabio Grobart. Ramiro Azcuy Molina, caído heroicamente en Gandesa, España en agosto de 1938, en defensa de la república española, "ejemplo de heroísmo por Cuba", como calificara su muerte la prensa española, por no aceptar quedarse en la retaguardia. Hijo de Filiberto, oficial del Ejército Libertador y nieto del veterano Coronel José Inocente. Dr.Aracelio Azcuy Cruz, destacado líder estudiantil y universitario, orador, escritor y periodista, que se enfrentó abiertamente al tirano Batista desde sus primeros momentos y estuvo presente en casi todos los grandes hechos revolucionarios como protagonista de primera línea. A pesar de haber tenido riquezas, desde nuestros primeros antepasados, centenares de caballerías de tierra, ganado y cientos de esclavos, ello no fue óbice para ser dignos siempre y nadie de nuestra familia llegó nunca a ser rico, pues colocaron la dignidad y la justicia por delante de las prebendas y privilegios que les ofrecieron todos los gobiernos de turno, desde la época del coloniaje español hasta la república.
Todos los datos que aquí aparecen están debidamente corroborados por la documentación existente, publicada y en archivos y la que poseo personalmente.
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