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DR.
JOSÉ FRANCISCO SOLANO RAMOS Y DELGADO:
APUNTES SOBRE SU VIDA EJEMPLAR
Autores:
Dr. Marco A. Montano Díaz
Dr. Félix A. Miñoso Ruiz
Consideramos que el conocimiento de la vida y
la obra de los médicos y otros trabajadores
de la salud ejemplares, que nos han precedido
en el devenir histórico, aumenta nuestra
auto-estimación y nos estimula a imitarlos.
Tal es el caso del prócer al que nos referimos
en este trabajo. Se trata de ese médico
ilustre que ejerció su profesión
durante 20 años en la ciudad de Pinar del
Río, que fue entrañable amigo de
nuestro Héroe Nacional José Martí
y que se llamó Dr. José Francisco
Solano Ramos y Delgado.
Nuestro
biografiado nació en la barriada de Jesús
del Monte, de la ciudad de la Habana, el día
24 de Julio de 1851 (1-3) siendo sus padres el
Lic. José Francisco Ramos y Pérez
y la Sra. Josefa Delgado y Ortega.
Cursa
la enseñanza primaria en un colegio privado
del barrio en que nació y se matrícula
en el Instituto de Segunda Enseñanza de
la Habana, donde se gradúa de Bachiller
en Artes el 29 de Septiembre de 1869. Inmediatamente
matricula en la Real Universidad de la Habana
las asignaturas correspondientes del Curso Preliminar
de Ampliación de la Facultad de Medicina
y Cirugía, aprobando dicho curso en 1870
y obteniendo la correspondiente certificación
acreditativa, marchando acto seguido para España
con el propósito de continuar allí
sus estudios (2,4 ).
Ya
en Madrid el joven estudiante cubano se matriculó
en la Facultad de Medicina de la Universidad Central
al comenzar el curso 1870 - 1871.
En
la capital española establece fraternal
amistad con José Martí y con Fermín
Valdés Domínguez así como
con otros muchos cubanos allí residentes,
la mayoría de ellos estudiantes universitarios,
según refiere el Dr. Juan Santos Fernández,
que era uno de ellos.
Valdés
Domínguez nunca escatimó elogios
para Solano Ramos y para su venerable progenitora
que muchas veces acogió y atendió
como una madre, en su casa de Madrid, a los numerosos
jóvenes cubanos allá exilados (5).
Martí
le escribió a Néstor Ponce de León
lo siguiente: “Llévenle estos renglones
mi agradecimiento por sus saludos cariñosos
y por la carta que me mandó que fue un
regalo para el corazón, como que viene
de uno de los hombres mas delicados y meritorios
de Cuba – del médico y hermano mío
– Francisco Solano Ramos.” (6)
Cuando
podrían sustraer alguna noche a sus estudios,
Martí, Valdés Domínguez y
Ramos visitaban la Logia “Armonía
52” o algún teatro madrileño.
(5).
Nos
refiere el Dr. Juan Santos Fernández:
“Solano
Ramos no desatendía, después de
llenar sus deberes de estudiante, otra exigencia
de su corazón, la patria que, se agranda
y se diviniza lejos de ella y cuando en su seno
arde la guerra de modo feroz. No pocas veces se
dirigió al Hospital General de Madrid,
pues nunca allí faltaba algún cubano
como preso político. Llegaban a España
como deportados y ocupaban algunas de las prisiones
del gobierno. Generalmente eran de modesto origen,
campesinos los más, que al enfermar donde
estaban recluidos, antes de ser enviados a Ceuta,
Fernando Poo o Chafarinas, los mandaban a las
salas a este efecto destinadas en el Hospital
General. Como es de suponer no era fácil
el acceso a aquellas que tenían la conveniente
vigilancia. Solano Ramos, sin embargo, llegaba
a ellas con relativa facilidad, porque el talismán
de su bondad y buen trato le abrían las
puertas y le barría todas las dificultades.
No podemos olvidar la gravedad y después
la muerte de uno de esos desventurados expatriados
que venía padeciendo desde hacía
algún tiempo y Solano Ramos nos rogó
que lo acompáñasenos a verlo para
consolarlo. Murió al día siguiente
y a su entierro concurrimos los estudiantes de
medicina, porque los que seguían esta carrera
con la fe que la abrazaban los jóvenes
de una época en que las familias ricas
abandonaban sus hogares para seguir a los hijos
y las esposas a sus padres y maridos que peleaban
en los montes, cada joven era un apóstol
y el Jefe era Solano Ramos” (7).
También trabajó en Madrid con Rafael
María de Labra por la emancipación
de los esclavos (3).
Cuenta Emilio Teuma (3) que Martí y Valdés
Domínguez “distrajeron sus horas
de proscritos en la tertulia de Solano Ramos,
en cuyo cuarto de estudiante los cubanos separatistas
se reunían - ¡en pleno solar de Castilla!
– para leer los periódicos filibusteros
de New York, hablar de la patria y de su mañana
libre”.
Le fue entregado el título de Doctor en
Medicina y Cirugía fechado en Madrid el
10 de Junio de 1874. Su Discurso de Grado de Doctor
se tituló: Dualismo de la Tisis Pulmonar.
En 1875 ya estaba de regreso en su Jesús
del Monte natal. Incorporó su título
en la Habana a fines de 1876 o principios de 1877.
Se
instala en la ciudad de Pinar del Río a
fines de los 70 o principios de los 80 del siglo
XIX y se consagra a su trabajo como médico.
El
24 de mayo de 1883, a los 31 años de edad,
contrae matrimonio con su prima Amalia María
Margarita Delgado y Pintado, conocida cariñosamente
por Mamena, joven pinareña de excelsas
cualidades. Mamena fue la compañera ideal
que en mucho contribuyó a la grandeza de
su esposo. De esa unión nacieron dos hijos:
Domingo Francisco en 1884 y Francisco Solano en
1887; ambos fueron médicos ilustres y el
segundo de los dos fue Decano de la Escuela de
medicina de la Habana (la única existente
en Cuba en su época) hasta su muerte.
Pinar
del Río había recibido el título
de ciudad en 1867, y cuando se estableció
en ella Solano Ramos era la capital provincial
más atrasada de la isla, tanto en lo económico
como en lo cultural. En ella sólo la Calle
Mayor, los alrededores de la Plaza de Armas y
algún otro tramo de calle estaban empedrados,
siendo el resto de tierra. No tenía alumbrado
eléctrico y aún aquí no llegaba
el ferrocarril.
Muy cerca de la Calle Mayor (hoy Martí),
en la Calle Marañones (hoy Gerardo Medina),
en una hermosa casa marcada entonces con el número
56, se estableció el joven matrimonio y
allí vivió nuestro biografiado hasta
el último día de su vida, en unión
de su amada esposa.
En
1879 habían en la provincia 77 escuelas
para una población de 200 000 habitantes
(8) y ya el cultivo del tabaco constituía
la base de la economía en la parte occidental
de la provincia.
En
ese escenario socio – cultural los últimos
diez años de la vida de Solano Ramos fueron
de una creatividad asombrosa, siempre dirigida
al servicio de la sociedad. Esa etapa de actividad
febril, que tanto beneficio le reportó
a la ciudad y a la provincia Pinar del Río,
se inicia con la fundación por él
de la Logia Masónica “Paz y Concordia”
el 12 de Mayo de 1889. (1-2).
El 14 de Julio de 1890 inicia sus clases una escuela
gratuita para niñas, creada por él,
y también gracias a sus gestiones, ese
mismo día reinicia sus actividades una
escuela gratuita para niños. Por esos días
funda la primera biblioteca pública con
que con que contó la ciudad (1-2).
Gracias
a sus infatigables gestiones se crea una academia
de música y una banda de música
(Estudiantina). (1-2).
Fue
director del Hospital de Pinar del Río
por el año 1892 (3).
Funda
el 21 de Julio de 1890 la Liga de la Enseñanza
de Pinar del Río (1).
Funda y dirige tres publicaciones, a saber:
En
1889 aparece la revista “Paz y Concordia”,
de la cual se editaron dos números y es
la primera revista pinareña de la que se
tienen noticias.
El
10 de Agosto de 1990 vio la luz el primer número
de la Revista Literaria “La Idea”,
semanario dedicado a la defensa de la mujer y
a la propagación de la enseñanza
(1-2).
En 1892 comienza a publicarse la revista mensual
“La Ofrenda” sobre asuntos educativos,
de la cual se editaron 10 números.
En
el primer número de “La Idea”
Ramos escribe: “Nuestra misión especial
es bogar por la ilustración y la emancipación,
bien entendida, de la mujer cubana, particularmente
la de Vuelta Abajo, cuya ignorancia es mayor que
la de las demás porciones de la Isla”.
Y en otro párrafo expresa: “La mujer
y el maestro, he aquí pues, las figuras
mas sobresalientes de nuestro mundo”. Fue
un permanente combatiente contra la discriminación
racial.
Una
idea bastante exacta de la inmensa bondad que
caracterizaba al ilustre médico y del cariño
que disfrutaba en toda la población pinareña
nos la puede ofrecer lo ocurrido con el humilde
trabajador Rosendo Gutiérrez. Este buen
hombre había estado enfermo varios días
sin poder trabajar, por lo que su esposa y sus
varios hijos pequeños no tenían
nada que llevarse a la boca. El padre salió
temprano de la casa triste y pensativo a causa
de su grave situación. Poco después
del mediodía regresó al hogar con
el semblante alegre y llevando en sus brazos abundantes
víveres. Ya ves Rosendo – le dijo
la esposa- gracias a Dios conseguiste lo necesario
para varios días. Si querida, le contestó
el esposo, ¡gracias a Dios y a Solano Ramos!.
(1).
En
el mes de Abril de 1890 el Dr. Ramos Delgado recibió
la visita de Juan Gualberto Gómez, suponiendo
los que conocieron de esta entrevista que dicho
emisario fue enviado por nuestro Héroe
Nacional para coordinar con el ilustre médico
y gran amigo suyo actividades independentistas
(1).
El
9 de mayo de 1895, en una actividad preparada
con la necesaria discreción, se honra la
conducta de Emilio Hidalgo Gerardo, quien con
motivo de la insurrección armada recién
re-iniciada, hubo de salvar la vida y la honra
de varios implicados en los sucesos. Hidalgo contestó
que sólo había cumplido con su deber
y que el Dr. Solano Ramos (allí presente)
lo había ayudado en esa misión.
(1).
En
esos momentos nuestro ilustre biografiado contaba
con 43 años de edad, siendo de estatura
mediana, figura patriarcal, tez blanca, ojos expresivos
y de dulce mirada, bigote y patillas pobladas,
cayendo estas últimas a ambos lados de
la cara dejando libre el mentón. Sus maneras
eran corteses y sin afectación y su trato
exquisito (1-2,6).
Como
ya expresamos los últimos años de
su vida fueron de una acción y una tensión
extraordinarias, a fin de poner en práctica
todos los grandiosos planes que había concebido
en beneficio de aquella sociedad que tanto necesitaba,
y el 28 de Agosto de 1899, a los 48 años
de edad, fallece en la ciudad de Pinar del Río.
La Certificación de Defunción especifica
que murió de “Neuropatía Cardiaca”.
(9).
Su
muerte fue un golpe terrible para todos los pinareños.
“Era querido de todos, sin distinción
de credos ni de opiniones políticas”
(10).
Su entierro fue el más concurrido que se
efectuara en esta ciudad hasta entonces y durante
mucho tiempo después. Su cuerpo fue depositado
en un nicho del antiguo cementerio que existía
en la confluencia de las actuales calles Antonio
Guiteras (antigua Luz Zaldívar) y Ceferino
Fernández (antigua Virtudes).
Consideramos
que son tantos y tan grandes los méritos
de este hombre extraordinario y benefactor insigne,
que su obra y el ejemplo que ella irradia deben
ser conocidos por todo nuestro pueblo, y muy especialmente
por los actuales y futuros estudiantes y trabajadores
de la salud, para que les sirva de luminoso ejemplo
y los inspire en su diario desempeño.
Actualmente
en la ciudad de Pinar del Río una calle
céntrica y una logia masónica se
honran con el nombre de este prócer que
fuera médico ilustre, extraordinario activista
cultural y cabal patriota, lo que le mereció,
como ya señalamos, el afecto y la admiración
de nuestro Héroe Nacional y de todas las
demás personas que lo conocieron.
REFERENCIAS
BIBLIOGRAFICAS:
1.
Sánchez y Sánchez J. Apuntes biográficos
del V.H. José Francisco Solano Ramos y
Delgado. La Habana: Academia Cubana de Altos Estudios
Masónicos; 1989.
2.
Rodríguez Rivero. Solano Ramos. Médico,
Masón y Animador de la Cultura. La Habana:
Gran Logia de Cuba; 1980.
3.
Rodríguez Expósito C. Cuadernos
de Salud Pública No 40. Índice de
médicos, dentistas, farmacéuticos
y estudiantes en la guerra de los diez años.
La Habana: Consejo Científico de salud
Pública; 1968.
4.
Universidad de la Habana. Archivo General. Expediente
académico No 11114 de D. José Francisco
Ramos y Delgado (1869-70).
5.
Valdés Domínguez F. Diario de Soldado.
La Habana: Centro de Información Científica
y Técnica. Universidad de la Habana; 1972.
6.
Martí y Pérez J. Obras Completas.
T20 pág. 419. la Habana; Editorial Nacional
de Cuba; 1965.
7.
Fernández J S. El Dr. Francisco Solano
Ramos. Revista Asclepios T2 pág. 223-24.
La Habana. 1ero de agosto de 1916.
8.
Amador Peñate P. Provincia Pinar del Río.
Santiago de Cuba: Editorial Oriente; 1978.
9.
Pintado y Capote Joaquín Ma. (Juez). Certificación
de Defunción y Acta Judicial levantada
en Pinar del Río a 28 de agosto de 1899.
(Tomo 15, Folio 178, Incrip. 342 del Registro
de Defunciones del Juzgado).
10.
Dollero A. Cultura Cubana. Pinar del Río.
La Habana: Imprenta Seoane y Fdez; 1921. pp. 244-45.
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