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FRANCISCO
GUASCH FERRER: UN HOMBRE GENIAL
Por Marcia Álvarez
(El
presente trabajo resulta una síntesis de
la obra en ciernes de esta investigadora que no
sólo me premia con su amistad y asistencia
constante a mis tertulias, en una de las cuales
expuso este texto, sino que enriquece con él
este espacio de mi SITIO dedicado a Figuras Pinareñas).
Este
hombre, Francisco Guasch Ferrer, que llegó
a dominar varias ramas de las ciencias: la Medicina,
la Veterinaria, la Geología, las Ciencias
Naturales y la Arquitectura, además de
siete Lenguas; que se destacó en el arte
y en varios deportes, nació en un cafetal
de Quivicán, el 6 de abril del año
1864. Aunque, se ha dicho que es catalán,
tal vez debido a que sus antecesores por línea
paterna son oriundos de Cataluña, desde
el más antiguo que se tenga conocimiento,
Don Grau (Gerardo) Guasch, noble y valiente que
tomó parte en la conquista de Mallorca
hasta Don Manuel José Guasch y Mascaró
(1825) padre de Francisco. Su madre, Doña
Beatriz Ferrer Toledo, pertenecía a una
familia radicada en Quivicán, provincia
de la Habana, en Cuba. Poseía Francisco
cuatro hermanos, Isabel, María Josefa,
Cándida y José Emilio. Este último,
destacado deportista que perdiera la vida tratando
de atravesar a nado el Canal de la Mancha.
El martirologio, en 1871, de un miembro de la
familia, Eladio González Toledo, del grupo
de los ocho estudiantes de Medicina, vilmente
fusilados, hace que la familia se traslade a España
y fije residencia en Barcelona, cuando Francisco
contaba solo ocho años de edad. Allí
cursa sus estudios hasta graduarse, a la edad
de 20 años, de Licenciado en Medicina y
Cirugía, en la Universidad de Barcelona;
doctorándose en Madrid. Posteriormente
realiza su especialización como Tocólogo
en París con el famoso Dr. Ternier. Aunque
obtiene plaza en la capital francesa ni en ésta
ni en España llega a ejercer la Medicina
Contrae nupcias en 1890 con la cubana, radicada
también en Barcelona, Agustina Udaondo
Sabater, natural de Consolación del sur
en Pinar del Rio, de cuyo matrimonio nacen en
España tres hijos: José Luis, Enrique
y Fernando. La posición económica
de la familia le permitía desarrollar sus
aficiones artísticas y deportivas que alternaba
con las de coleccionista de sellos, insectos,
minerales y plantas; asimismo, viajó por
otros países de Europa, por Asia y Africa,
lugares donde obtuvo un gran prestigio como alpinista
y colombófilo; aunque también practicaba
el Boxeo, la Pelota Vasca, el Tiro y la Esgrima.
Era un estudioso entusiasta de las Ciencias Naturales
y su gabinete estaba colmado de animales embalsamados
y colecciones de insectos, mariposas y coleópteros,
fundamentalmente.
Ingresó en la Sociedad Colombófila
de Cataluña en Octubre de 1892, según
consta en la revista, La Paloma Mensagera,* órgano
oficial de dicha sociedad. Desde esa fecha hasta
finales de 1898, obtuvo infinidad de primeros
concursos, baste nombrar el ¨PRIMER PREMIO
de la Federación Colombófila Española
por haber obtenido el mayor número de premios
de honor en la Sociedad Colombófila de
Cataluña, este premio fue dado en Málaga,
el lro de Marzo de 1895. Asimismo, presidió
desde su creación hasta 1898, año
en que decidió regresar definitivamente
a Cuba, la Comisión Anual de Concursos
de Cataluña. No sólo fue un destacado
colombófilo en la cría de palomas
y como concursante, sino que realizó profundos
estudios de las palomas mensajeras como se puede
apreciar en el artículo: Artritis del Ala,
Tumor o mal del ala que aparece publicado en la
revista La Paloma Mensagera. Se cuenta que durante
sus estudios en Francia, utilizaba como vía
de comunicación con su novia, sólo,
las palomas mensajeras. Por su labor destacada
en la colombófila se le otorgó su
apellido al nombre de una raza de palomas en Europa.
En el tomo II de la Biblioteca del Avicultor del
español Salvador Castelló, se plantea:
“ Maceo recibió en Pinar del Río
despachos por palomas soltadas en La Habana, y
pudo dar como seguro, pues sé quién
era su dueño, que algunas de ellas hizo
el trayecto más de cuatro veces.
En cambio nosotros teníamos un espléndido
palomar de mensajeras en Santiago de Cuba; pero,
como tal cual se construyó, se hallaba
al comenzar la guerra, cuando vino el caso de
necesitarlo no tenía palomas ”.
Las investigaciones realizadas por la Federación
Colombófila Cubana los ha llevado a la
conclusión que esas palomas que portaban
la información a Maceo, habían sido
traídas por Guasch y entrenadas para tal
fin. Se conoce que en la etapa de finales de la
década del 80 y durante el 90 realizó
varios viajes a Cuba con estancia hasta de seis
meses El último concurso de palomas en
que participó en Cataluña, está
fechado el 14 de noviembre de 1898.
Ya radicado en Cuba año 1900, funda la
primera Sociedad Colombófila de Pinar del
Río y segunda de Cuba - solo existía
otra en La Habana. Crea además la revista
mensual, Sport Colombófilo, confeccionada
totalmente por él, editando su primer número,
el 15 de enero de 1901. Por lo que se conoce hasta
la fecha, es la primera revista colombófila
editada en Cuba; de la que existe un ejemplar
en la Federación Colombófila Nacional.
(anexo) De la creación de esta Sociedad
pinareña da fe Don Salvador Castelló,
en el mencionado libro: Colombofilia Tomo II.
La Federación cubana lo reconoce como el
más destacado de todos los tiempos en Cuba,
por lo que el trofeo colombófilo de mayor
valor en el país, llevará su nombre.
Ahora bien, ¿por qué este hombre
que pertenecía a una familia con privilegios
militar y de nobleza en España, que hasta
el Escudo de Armas poseía, que gozaba de
una posición social destacada, decide abandonarlo
todo y establecerse en una provincia poco desarrollada
en Cuba ? Según consta en el mencionado
libro de Salvador Castelló, es debido a
su carrera médica que viene a radicar a
tierra americana; ¿sería tal vez
que en los numerosos viajes que realizó
a Cuba a finales de la década del 80 y
en la del 90, pudo valorar la precaria situación
de la Medicina en Pinar del Río y esto
lo motivó a poner sus vastos conocimientos
y posibilidades económicas al servicio
de esta provincia, donde ya residía su
hermana Isabel y además era la cuna de
su querida esposa Agustina ¿
Otra razón nos la ofrece la revista El
Veterano, del periódico Mambí en
1914, donde el periodista expresa: ¨ A más
de médico ilustre y ginecólogo afamado,
se ha acreditado como arquitecto notable, poeta
a veces y patriota toda la vida, ha sido conspirador
constante por la libertad patria, distinguiéndose
por su amor entrañable a la que él
llama su Cuba adorada... (anexo)
Al parecer, entre los demás motivos, es
su gran sentimiento de identidad nacional lo que
hace que regrese a su patria; lo cual es encomiable
si se tiene en cuenta que partió de Cuba
a la edad de 8 años; pero basta leer sus
dos libros de poemas para percatarse que su mayor
sentimiento de amor es hacía su patria.
En el poemario dedicado a su enamorada en Barcelona
el 28 de agosto de 1887 - aunque muchos de los
poemas escritos durante sus viajes a Cuba - sorprende
que las primeras nueve estrofas contengan versos
dedicados a Cuba. Ya en la primera nos deja ver
su veneración a la tierra que lo vio nacer:
Rodeada por el mar de las Antillas
Que la besa con olas de zafiro
Tendiéndose espumoso a sus orillas,
Y del trópico sol a los fulgores,
Encuéntrase el edén por quien suspiro,
Perfumando la brisa con sus flores.
Este poema a Cuba está fechado en Pinar
del Río el diez de enero de 1887. (anexo)
En agosto de 1898 anuncia en la revista de la
Sociedad Colombófila de Cataluña,
la venta de su famoso palomar por su intención
de ausentarse de España. Ya el motivo de
su estancia en ésta había dejado
de existir con el cese de la dominación
española en su patria.
En el dorso de su título de Medicina aparece
haber sido registrado en Cuba, el 5 de enero de
1900, por lo que debe haber regresado en el año
1899. Fija su residencia en la calle Vélez
Caviedes No. 71, en la Ciudad de Pinar del Río.
Se conoce mediante testimonios, fotos y por haber
llevado su nombre una de las salas del Hospital
Civil , que laboró en el mismo; así
como, en el Hospital de Maternidad e Infancia.
Además en un anuncio del periódico
El Porvenir - 1902- consta que fundó la
Clínica San Rosendo, primera de su tipo
en la ciudad de Pinar del Río. El anuncio
comenzaba de la forma siguiente:
“ Policlínica y sala de operaciones
del Dr. Guasch, Especialista en partos, enfermedades
de señora y operaciones quirúrgicas
”
Es notable que a menos de un quinquenio de creados
los equipos de Rayos X, ya fueran instalados en
esta clínica y al parecer soterrados para
evitar el menor daño de las radiaciones,
al igual que lo hiciera años después
en la consulta sita en el Palacio Guasch. Otro
elemento importante es el laboratorio de análisis
microscópico que igual que el servicio
de Rayos X fue el primero que existió en
Pinar del Río. Además se anuncian
otros servicios de cauterio eléctrico,
Apóstol y Luz, cura radical de la Sífilis
con los más modernos tratamientos, así
como sala de operaciones y cómodas habitaciones
para operados. Interesante resulta el sistema
de abonos para 6 o 12 visitas domiciliarias que
no solo contempla el ámbito familiar sino
que puede incluir a familias vecinas. .
Según reza en un artículo de la
época, posterior a su fallecimiento, cuyo
autor es el Dr. José Francisco Vélez
- desconocemos la fuente publicitaria - fue uno
de los mejores tocólogos de Cuba. Asimismo,
plantea que “su notabilísima técnica
le permitía practicar de igual modo una
delicada plástica ginecológica que
construir con precisión matemática,
los piñones y delicadas ruedas dentadas
para transformar un reloj de 12 horas en otro
de 24 horas; aún tratándose de un
cronómetro destinado a señalar la
llegada de las palomas mensajeras en que se tienen
importancia las fracciones de segundos ¨...
diseñaba y construía pequeñas
máquinas voladoras, aún no inventadas
entonces. El mismo articulista relató que
realizaba caminatas por el campo acompañado
de su inseparable paraguas, el cual invertía
abierto debajo de los árboles y arbustos
que sacudía, para de esta manera recoger
insectos que conservaba en frascos; para después
clasificarlos utilizando para ello las de Linneo
y Cuvier, hasta la de los más modernos
naturalistas
Este amor por la naturaleza se puede constatar
en las pinturas que muestra cada una de las páginas
de sus libros de poemas, los motivos arquitectónicos
del palacete y demás construcciones realizadas
por él, el vitral de la casa sita en la
calle José Martí y calle Obispo,
la que construyera para la boda de su hija Rosa.
Todos ellas reflejan la naturaleza, una rica flora
y fauna.
En sus poemas también describe minuciosamente
la naturaleza cubana. Solo su libro nativista
Karakugey nombra más de cincuenta especies
de la flora y la fauna cubana en la región
de Viñales. Igualmente las imágenes
que utiliza en su poesía para describir
la belleza física o espiritual de su amada
o de los demás personajes son motivos de
la naturaleza.
En los primeros años de su estancia en
Cuba, el matrimonio de Francisco y Agustina sufre
la irreparable pérdida de los tres hijos
nacidos en España de los que se dice, no
resistieron las enfermedades en el Trópico.
Tuvieron en Cuba siete hijos más, Raúl,
José Luis, Gloria, Rosa, Manuel, Luisa
y Francisco. De ellos, dos fueron estomatólogos,
uno técnico de Estomatología, uno
médico y la menor profesora de Biología
y de Química en la Segunda Enseñanza.
Estos hijos expresaban en todas sus conversaciones
la veneración y cariño que sentina
por su padre al que llamaban ¨Pito¨, tal
vez como apócope de papaito; el resto de
la familia y los amigos más íntimos
lo nombraban, Pancho. Era un hombre muy familiar
y gustaba de confeccionar los platos que brindaba
a los invitados y en las celebraciones familiares,
ya que dominaba también las artes culinarias.
A la par que se desempeñaba como médico
en la ciudad de Pinar del Río, emprende
el sueño artístico denominado por
el pueblo como El Palacio de Guasch, obra que
ha devenido en símbolo arquitectónico
de la ciudad de Pinar del Río,
Según consta en las actas capitulares los
terrenos donde se edificó el citado inmueble
pertenecían a la finca no. 385 Sta. Rosa,
alias ¨Conuco¨ que fue vendida a Francisco
Guasch Ferrer por los herederos de Juan Manuel
Cabada. La compra se valida el 20 de agosto de
1909, año en que se inicia la construcción
de 60 metros de frente por 40 de fondo.
Este ¨palacio¨ se diferencia de los demás
porque no fue contratada su edificación
a ningún constructor como invariablemente
han hecho, a través de la historia, aquellas
personas de amplia posición económica
que han deseado habitar una suntuosa mansión,
sino que fue construido por su propio dueño
“con el auxilio casi ineficaz de un peón...
pues su orgullo consiste en que nadie tome parte
en su construcción” como consta en
la revista El Veterano, También señala
el articulista que ” Tanto los planos, como
la Dirección cuanto a la fábrica
se relaciona es obra exclusiva suya, así
como las plantillas que han servido para la construcción
y ornamentación.” Sobre la originalidad
de la construcción refiere el citado artículo,
“Basta decir que, armónico ritmo
están representadas en distintas fases,
los órdenes de arquitectura más
preciados...¨ y continúa: “...
se encuentra ya una columna egipcia, un capitel
dórico, una ojiva árabe, un pórtico
indú, etc. La mejor calificación
que haría de la obra un inteligente sería
diciendo, que es la armonía del desorden”.
Se conoce que posteriormente fueron dos los albañiles
que trabajaron en la obra que diseñó
y construyó desde los cimientos hasta los
basamentos, columnas y capiteles con los artesonados,
los frisos y relieve de la fachada, en mosaicos
del pavimento y los vitrales emplomados de las
ventanas, igualmente, pintó cuadros para
las paredes, construyó gran parte de los
muebles y diseñó las lámparas
que fueron realizadas en Europa.
En el artículo periodístico El Palacete
de Guasch de Fernando Rivero - 1927 - se le califica
de “verdadero artista, máxime que
para ello, en este caso, ha empleado de la manera
más peculiarísima y desinteresada
una verdadera fortuna, capaz de haber realizado,
en manos mercantilistas, una bien fácil
obra, provechosa multiplica este detalle uno de
los timbres que más legitiman el mérito
excepcional, siendo al de su obra¨, más
adelante señala ¨ y hay que agregar
a lo anterior un factor que merece consideración
aparte, muy señalada, nos referimos al
factor personal del trabajo manual del hombre,
pues en este caso ¨su génesis¨
el obrero intelectual no escatimó, en muchísimos
detalles el aportamiento corporal del esfuerzo
propio para hacer una bella realidad, lo que fuera
en principio y naturalmente para abstracción
ideológica del cerebro...¨. La obra
de este Soñador, entre todas perdurará
como un triunfo grandioso del arte Verdadero...”
En varios artículos se señala que
fraguó, por primera vez en Pinar del Río,
el cemento y la piedra para la realización
de las paredes y en los moldes de sus figuras
decorativas, sapos, caballos marinos, monstruos
alados, curiosas cabezas que parecen gárgolas.
En la tesis de maestría, “ Conservación
y rehabilitación del patrimonio “
de la arquitecta Mariolys Reyes Ortega y la ingeniera
Nidia Cabrera Huerta (1997), se expresa lo siguiente:
¨...imposible filiar la construcción
a una corriente estilística específica
que no sea a un eclecticismo al modo Guasch de
gran fuerza donde tomó, reinterpretó
y empleó a su modo, elementos de disímiles
culturas que conoció, mezclando elementos
de la Edad Media, el Renacimiento, el Gótico,
el Románico, Islámico, Egipcio,
Bizantino, Musulmán, etc. Así como,
concepciones retomadas por el movimiento Art Noveao
y mudejarismo en España...¨ , por lo
que reconoce el estilo Guaschesco con influencia
en la arquitectura posterior pinareña.”
(anexo)
Roberto Ponciano en su artículo El misterio
del Palacio de Guasch, plantea: ¨De Guasch
se puede decir finalmente, que tuvo la imaginación
propia del realismo mágico que transita
en las novelas de Carpentier y que entrañó
una viva afición por los símbolos
como si quisiera decirnos algo que hay que buscar
en la obra misma.”
En 1914, concluida la casa vivienda y el consultorio
comienza la familia a habitar la nueva residencia,
la cual nunca llegó a terminar pues tenía
diseñada una planta alta. Hay que decir
que en varias ocasiones - de 1909 - 1928 - hipotecó
propiedades y la propia residencia para poder
continuar su construcción. Asimismo, en
1926 terminaba la construcción de la parte
oeste, que contaba de un gran salón de
música.
Es casi imposible imaginar que fuera capaz de
ejercer la medicina en el Hospital Provincial,
el Hospital de Maternidad y la Policlínica,
construir el edificio del Palacio, dirigir otras
construcciones, desarrollar sus aficiones artísticas,
literarias, y deportivas, coleccionar plantas,
minerales y animales de la provincia pinareña
en su afán de descubrir yacimientos minerales,
ya que demostró tener amplios conocimientos
geológicos. En el Boletín No. 17,
Estadísticas Mineras de la Secretaría
de Agricultura. Dirección de Montes, Minas
y Agua; editado en 1938 se recogen veinte yacimientos
minerales denunciados por él; sin embargo,
en el Archivo Provincial y en documentos en posesión
de la familia, éstos llegan a la cifra
de veintisiete; muchos de los cuales han sido
explotados. En estos afanes mineralógicos
mantenía relaciones con otros estudiosos
de la Geología y fundamentalmente con su
primo, el eminente oftalmólogo y Comandante
del Ejército Mambí, Dr. Horacio
Ferrer Díaz.
El 16 de junio de 1900 fue electo Regidor o Concejal
y asume dicho cargo junto al de Teniente Alcalde
Tercero, el 1 de julio del propio año a
las 12.00 m. En sesión de la casa consistorial
en 1901, propone junto a dos concejales la construcción
de la sala de cirugía del Hospital San
Isidro con un presupuesto de 310 pesos y 90 centavos
en moneda de los Estados Unidos.
Este hombre genial falleció en Pinar del
Río, el 28 de agosto de 1928. La prensa
de la época dejó constancia gráfica
de las sobresalientes honras fúnebres que
se le dispensaron por autoridades nacionales y
provinciales de la salud, profesionales y pueblo
en general.
* Página dos, segundo párrafo: Revista
La Paloma Mensagera - se respeta la ortografía
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