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ANTONIO MARÍA VALDÉS HERRERA
Nació en el seno de una familia humilde en el poblado de Mantua MN el día 24 de Septiembre de 1916, su mamá Bella Herrera y su Papá Tomás Valdés lograron criar una prole de diez hijos, manteniéndose con una pequeña fonda de la cual Ella era la cocinera y El aumentaba un tanto su economía, torciendo tabacos.
Desde muy temprana edad, apenas unos diez años, una tía se marchó para hacer vida en La Habana y se llevó al pequeño "Llille" y en esta provincia fue donde se hizo adulto. Sus primeros pasos como trabajador los desarrolló en el giro de las farmacias, donde se inició como mensajero y después dependiente de mostrador. Esta farmacia estaba ubicada en la ave 35 esq. a 110 en el Rept. Hornos, Marianao. En el año 1944 inicia sus estudios de Medicina Veterinaria en la Universidad de la Habana, graduándose en el 1948, casado con un hijo. Ya como profesional consigue la plaza de Veterinario del matadero de Guane en Pinar del Río, regresando así a su tierra natal, aunque se mantiene viviendo en La Habana. En el año 1952 sienta plaza como veterinario en Consolación del Sur y con cierta consolidación económica se establece con su familia en este pueblo. Desde su graduación se asoció al Colegio Veterinario, en el año 1953 es elegido como presidente de este Colegio en la provincia en sustitución del Dr. Roberto Brito Capallejas, su compañero y amigo. Desde los inicios del nuestro proceso revolucionario en el 1959 se incorpora a las actividades de la producción ganadera del Instituto de la Reforma Agraria (INRA) principalmente en la Zona de Desarrollo Agrario PR-1, entre otras actividades la aclimatación de novillas Holstein procedentes de Canadá y del inicio del desarrollo porcino. En el año 1961 es trasladado a la Dirección Nacional del INRA donde de inicio cumple tareas para el desarrollo genético porcino del país y al poco tiempo se le da la tarea de organizar el programa genético bovino de carne en varios centros del territorio nacional. En el año 1966 se organiza el trabajo de Epizootiología en la casi transformada Dirección de Sanidad Animal, para el mejor cometido de esta actividad se imparte el primer curso nacional de esta especialidad, brindado por asesoría extranjera, el Dr. Valdés Herrera es el representante de la provincia de Pinar del Río. Durante esta etapa, ya creado el Instituto Nacional de Medicina Veterinaria, se enfrenta a la organización de programas de control y erradicación de enfermedades como la brucelosis y la tuberculosis con marcado éxito en esta provincia. A principios del año 1970 retorna a la provincia La Habana para trabajar como especialista en la Dirección Provincial del I.M.V., además dando su aporte en la formación de nuevos egresados de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de la Habana, cumple estas tareas hasta 1976, casi al cumplir los 60 años, en que sufre un accidente vascular encefálico que lo separa definitivamente del trabajo. Posteriormente participó como invitado a diferentes eventos del Consejo Científico Veterinario, tanto en Ciudad de la Habana, La Habana y Pinar del Río, donde sus antiguos compañeros le rindieron homenajes. El día 1ro de Junio del 1994, a la edad de 78 años, se separó, ya no del trabajo sino también de familiares y amigos, el Panteón de los Veterinarios en la Necrópolis de Colon guardó definitivamente sus restos. CONSEJO CIENTÍFICO VETERINARIO PINAR DEL RIO
24 de Febrero de 2006
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